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–¿Qué tienen en común Hoy no puedo levantar y A? –Hay algunos puntos. En Hoy no me puedo levantarhabía un personaje que moría y resucitaba; aquí también pasa. Hay coincidencias en cuanto a la vida, la muerte y la vida después de la muerte. Pero Hoy era la banda sonora de Mecano de 25 años. Aquí la música es original y el tema, mucho más universal.
–Aborda el desequilibrio con la naturaleza por la acción humana. ¿Es un musical de denuncia? –Nuestro mensaje no es de denuncia, sino de energía. Queremos reequilibrar y recuperar valores femeninos esenciales, como la inteligencia, la belleza, la dulzura, la sensibilidad... La historia, con el hilo conductor de un niño, parte de algo que ocurrió hace 10.000 años, como fue una glaciación. No llegó por un desajuste de la naturaleza, sino por la codicia humana. Parece que ahora ocurre algo similar.
–¿Cómo fue el proceso de creación? ¿Empezó por la música? —En una crisis de salud y de insomnio que tuve en México, hace casi cuatro años por una operación mal hecha, me puse a componer en el piano. Una vez empecé, el proceso fue fluido, con la música y el libreto al mismo tiempo. Es como una canción pero mucho más larga.
–Era otro examen en su carrera. ¿Le preocupaba no ser comprendido? –Sigo siendo Nacho Cano. Me he generado una credibilidad con una serie de cosas que he hecho a lo largo de mi vida. Cada reto es distinto. No me tienen conceptuado como alguien que siempre da la misma píldora. Mi carácter me lo impide y mi vitamina no está en el dinero.
–Pero no negará que había un riesgo en un espectáculo como A. –Es una historia con mucho riesgo, a nivel de argumento, a nivel de puesta en escena, con coreografías aéreas y agua, por ejemplo. Nunca se ha hecho algo así en este país.
–¿Cuál es su escuela para salir adelante en un género tan exigente? –He vivido dos años en Nueva York y nueve en Londres. Presencié muchos musicales de alto nivel y conviví con el mundo del cine. Quería hacer un musical que no estuviera por debajo de los americanos. Vi además 600 funciones seguidas de Hoy no me puedo levantar, lo que supuso un aprendizaje enorme en cuanto al teatro y al espectador. Tengo buena sintonía con el público, sé cómo manjearlo en unas curvas de emoción. Si las dominas, puedes tener a alguien sentado en una butaca cuatro horas encantado de la vida.
–No debe de ser una tarea sencilla. –El reto es conseguir la emoción sin tener lo que llamo la prepromoción. Si a una canción de Mecano, que has oído un millón de veces, le pones una lagrimita te emocionas. Cuando todo es nuevo, captar la emoción es mucho mas difícil.
–¿Tiene material nuevo a punto como compositor fuera del musical? –Ya dispongo de canciones nuevas para hacer un disco instrumental, uno de pop, y otro musical.
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