
1.El Fallo Positivo.....................................................4:00
2.El Uno, El Dos, El Tres...........................................4:41
3.Bailando Salsa......................................................4:08
4.El 7 De Septiembre...............................................5:02
5.Naturaleza Muerta.................................................5:02
6.1917.....................................................................4:12
7.Una Rosa Es Una Rosa............................................4:48
8.El Lago Artificial......................................................3:53
9.Tú.........................................................................4:10
10.Dalai Lama..........................................................5:29
11.El Peón Del Rey De Negras....................................4:49
12.J.C......................................................................4:20
13.Sentía...................................................................3:28
Canciones inéditas descartadas de este álbum:
*El pez / I. Cano.
*Que bueno fue el primer amor / I. Cano
*Dalai Lama (Maqueta)
*El lago artificial (Maqueta)
1. EL FALLO POSITIVO
(I. Cano)
El fallo positivo anunció
que el virus que navega en el amor
avanza soltando velas
aplastando las defensas por tus venas.
Me prohibiste toda pasión
sin dar ninguna clase de razón
porque sabías que yo no haría
caso alguno de la precaución
Pesando en la balanza del amor
la ciencia y la conciencia,
fue tu condena un nudo de dolor,
estúpida sentencia,
y es que tú eres lo que más quiero
y sin ti la vida es un cero.
La ignorancia de los demás
vestida de puritana y de santa moral
hablaba de divino castigo,
y la vergüenza al que dirán
te empujó hasta que colgabas al final
tu cuerpo de una cuerda en el desván
ahogando los sentimientos
y muchos momentos más de amar.
Pesando en la balanza del amor
la ciencia y la conciencia
fue tu condena un nudo de dolor,
estúpida sentencia,
y es que tú eres lo que más quiero
y si ti la vida es un cero.
2. EL UNO, EL DOS, EL TRES
(J. M. Cano)
Ese día un día llegará
no será pronto ni tarde;
cuando no queda cerilla ya,
es el dedo lo que arde.
Lo que sube habrá de descender,
y aunque mientras la escalada
no es cuestión de mirarse a los pies,
no sé yo si esta cordada
ha pensado en la bajada.
Que si ese día la tortilla da la vuelta,
veréis que pocos nos quedamos en cubierta.
El uno, el dos, el tres
y para de contar,
que al escondite inglés
se han puesto los demás.
El uno, el dos, el tres
y para de cantar
porque a ninguno le interesa escuchar.
Aunque en foto aparentemos más,
somos sólo tres polillas
que de tanto dar contra el cristal
se han colado en la bombilla,
hasta que la luz de este quinqué
ya no sea lo que era,
y se encienda sólo para que
se la vea desde fuera,
como la de la nevera.
Si de ese cuajo la tortilla da la vuelta
veréis que pocos nos quedamos en cubierta.
El uno, el dos, el tres
y para de contar
que al escondite inglés
se han puesto los demás.
El uno, el dos, el tres
y para de cantar
porque a ninguno le interesa escuchar.
Y quizá volvamos al local
a cantar para nosotros,
lo de "Hoy no me puedo levantar",
y dejar que esa chorrada
nos empañe la mirada.
Lágrimas de agua pasada,
despintando la fachada.
3. BAILANDO SALSA
(J. M. Cano)
Sola en mitad de la pista
reconocí a la Carmela en acción.
-Yo te conozco de vista-
dije acercándome con decisión.
- Ven pacá fisonomista-
y dando un giro con transpiración
me regó por aspersión.
Bailando salsa.
Bailando salsa.
Bailando salsa en el Stella,
al son del ritmo sabrosón
de las caderas de Carmela.
Ella llenaba un vestido
escotadito y con falda miní.
Yo iba a lo Laurean Postigo.
Con mi camisa color carmesí
anudadita al ombligo;
que lo que era
ir hecho un hortera
ahora causa frenesí.
Bailando salsa.
Bailando salsa.
Bailando salsa en el Stella,
al son del ritmo sabrosón
de las caderas de Carmela.
Me dijo que iba al baño
y yo quedé en esperarla sentao.
-Esta no vuelve. ¡Qué extraño!-
El camarero me trajo un recao:
-Se ha ido con Pedro Almodóvar-
-Gorda algarroba a ver si te saca
anunciando alguna escoba-.
Bailando salsa.
Bailando salsa.
Bailando salsa en Stella,
al son del ritmo sabrosón
de las caderas de Carmela.
Si la tía está de vicio
acompáñala al servicio.
-Bailando salsa con Carmela.
No seas acomodaticio
acompáñala al servicio.
-Si vas una noche al Stella.
Cuando veas que hay bullicio
acompáñala al servicio.
- Que el buitre que no corre vuela.
Cuando te haga algún extraño
acompáñala hasta el baño.
- Te pasas to'a la noche en vela,
bailando hasta la tarantela.
Cuando veas merodeo
acompáñala al aseo.
- Las tías te sacan te sacan te sacan las pelas.
Si le chirría el cojinete
acompáñala al retrete.
- Y así acaba esta cantinela.
Bailando salsa.
4. EL 7 DE SEPTIEMBRE
(I. Cano)
Parece mentira
que después de tanto tiempo
rotos nuestros lazos
sigamos manteniendo la ilusión
en nuestro aniversario.
La misma mesita
que nos ha visto amarrar
las manos por debajo
cuida que el rincón de siempre
permanezca reservado.
Y aunque la historia se acabó
hay algo vivo en ese amor
que aunque empeñados en soplar
hay llamas que ni con el mar.
Las flores de Mayo
poco a poco cederán
a las patas de gallo
y nos buscaremos con los ojos
por si queda algo.
El siete de Septiembre
es nuestro aniversario
y no sabremos si besarnos
en la cara o en los labios.
Y aunque la historia se acabó
hay algo vivo en ese amor
que aunque empeñados en soplar
hay llamas que ni con el mar.
El siete de Septiembre
es nuestro aniversario.
5. NATURALEZA MUERTA
(J. M. Cano)
No ha salido el sol
y Ana y Miguel
ya prenden llama.
Ella sobre él,
hombre y mujer
deshacen la cama.
Y el mar que está loco por Ana
prefiere no mirar.
Los celos no perdonan
al agua, ni a las algas, ni a la sal.
Al amanecer
ya está Miguel
sobre su barca.
Dame un beso amor,
y espera quieta
junto a la playa.
Y el mar murmura en su lenguaje:
-¡Maldito pescador!
Despídete de ella,
no quiero compartir su corazón-.
Y llorar, y llorar, y llorar por él.
Y esperar, y esperar, y esperar de pie
en la orilla a que vuelva Miguel.
Dicen en la aldea
que esa roca blanca es Ana.
Cubierta de sal y de coral
espera en la playa.
No esperes más niña de piedra.
Miguel no va a volver.
El mar le tiene preso
por no querer cederle a una mujer.
Y llorar, y llorar, y llorar por él.
Y esperar, y esperar, y esperar de pie
en la orilla a que vuelva Miguel.
Incluso hay gente que asegura
que cuando hay tempestad,
las olas las provoca
Miguel luchando a muerte con el mar.
Y llorar, y llorar, y llorar por él.
Y esperar, y esperar, y esperar de pie
en la orilla a que vuelva Miguel.
Y llorar, y llorar y llorar por él.
Y llorar, y llorar, y llorar por él.
Y llorar, y llorar, y llorar sobre el mar.
6. 1917
(I. Cano)
Instrumental.
7. UNA ROSA ES UNA ROSA
(J. M. Cano)
(Basado en una frase de Gertrude Stein)
Es por culpa de una hembra
que me estoy volviendo loco.
No puedo vivir sin ella,
pero con ella tampoco.
Y si de este mal de amores
yo me fuera pa la tumba,
a mi no me mandéis flores,
que como dice esta rumba:
Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa, es una rosa...
Y cuando abrí la mano
y la dejé caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me las curó mimosa
que una rosa es una rosa, es una rosa...
Pero cuanto más me cura,
al ratito más me escuece,
porque amar es el empiece
de la palabra amargura.
Una mentira y un credo
por cada espina del tallo,
que injertándose en los dedos
una rosa es un rosario.
Quise cortar la flor
más tierna del rosal,
pensando que de amor
no me podría pinchar,
y mientras me pinchaba
me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa, es una rosa...
Y cuando abrí la mano
y la dejé caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me las curó mimosa
que una rosa es una rosa, es una rosa...
8. EL LAGO ARTIFICIAL
(I. Cano)
Maldito el día en que di paso a la frontera
y cabalgabas rumbo fijo al corazón.
Te hacías dueña del latir y del pensar
y me enganchabas al bombeo de tu amor.
Y con la ausencia del dolor
y aquella paz colmando la razón
ahogabas toda mi ansiedad
en un inmenso lago artificial.
De venta en los callejones
y en los lúgubres rincones
de mi ciudad.
Como en cualquier amor
el primer mes fue el bueno
y pronto, pronto desapareció el placer.
Tu solo nombre avivaba en mí el deseo
que alimentabas con un agujero nuevo.
Pero después aquel temblor
bañado por el agua del sudor
mil veces intenté aguantar,
mil veces más te tuve que buscar.
Te encontré en los callejones
y en los lúgubres rincones
de mi ciudad.
9. TU
(J. M. Cano)
Tú, sin más porqué,
tú, que bésame,
tú, me tienes de furriel
de un roto de tu piel.
Tú, como la cal
que húmeda es mortal,
tú, blanqueas mi razón
calando hasta el colchón,
Tú.
Tú, montada en mí.
Yo, montura hostil.
Tú, me abrazas con los pies
y yo lamo el arnés.
Tú, y sin ti yo no.
Tú, y sin ti ya no.
Tú, me has hecho dimitir
y hoy yo se dice así:
Tú.
10. DALAI LAMA
(I. Cano)
" Uno de mis juguetes favoritos era un mecano. A medida que iba creciendo,
fui adquiriendo varias series más, hasta que cuando llegué a los quince años
las tenía todas, desde la más sencilla hasta la más complicada ".
Dalai Lama.
Ha nacido en el país prohibido,
perdido en la falda de una montaña.
Dicen que es la reencarnación de un Dios.
En el misterio del gran monasterio,
los lamas preparan el viaje.
Van a buscar al futuro gran señor.
Siguiendo los designios de un oráculo especial,
barrieron las montañas
y encontraron un chaval.
Sabio en la memoria pudo recordar
cual fue su rosario y su campana
y hasta el emisario.
Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai
Pronto el cielo como un avispero
de amarillos que volaban hacia el suelo,
y el temor que precede a la invasión.
Como hojas los estrellas rojas
cayeron sobre el valle de Lhasa
a liberar al pueblo de su religión.
En nombre del progreso y de la revolución
quemaron tradiciones y pisaron el honor.
El rey de las montañas tuvo que escapar
vestido de mendigo
y con el alma envuelta en el ombligo.
Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai
A falta de petróleo no hubo amigos en el mar
dejando las naciones tu barquito naufragar.
Novel en la guerra,
nobel de la paz.
Ay Dalai Lama Dalai Lama Dalai
Ay Dalai Lama ay Dalai Dalai
Ay Dalai.
11. EL PEON DEL REY DE NEGRAS
(J. M. Cano)
Negro, bajito y cabezón
sólo pude ser peón
de negras.
Lo más chungo en ajedrez.
Luego con arrojo y tesón,
y la estricta observación
de las reglas
llegué hasta peón del rey,
pero de peón
la única salida
es la revolución.
Y soy el novio de la muerte
del de enfrente,
como buen legionario.
El blanco bueno es el blanco muerto,
que el tuerto
ahorra y pone un estanco.
Mas si cayese yo primero
no quiero que lloréis,
porque en la caja de las fichas
para la reina soy el picha,
que tumbaos fuera del tablero
no hay clases ni apartheid.
El problema es que mi señor,
que culea de estribor
pretende enrocarse con el alfil.
Y la reina, que es liberal,
no lo ve del todo mal
si a ella la dejan irse a Estoril.
Yo también me voy
no sea que el monarca
me enfile por Detroit.
Y soy el novio de la muerte
del de enfrente,
como buen legionario.
El blanco bueno es el blanco muerto,
que el tuerto
ahorra y pone un estanco.
Mas si cayese yo primero,
no quiero que lloréis, ¡no quiero!
Porque en la caja de las fichas
para la reina soy el picha,
que tumbaos fuera del tablero
no hay clases ni apartheid.
Cuando se es peón,
la única salida
es la revolución.
12. JC
(I. Cano)
Pasabas por alli, no se bien
que vibro dentro de mi
y sin pensar me fui detras de ti
La luna en tu melena me ayudo
a seguir tus pasos por la acera
pero al doblar la esquina del bazar
no se como te perdi
En plena confusion escuche
dentro de mi corazon
como una voz marcando la se#al
iba diciendo...
Tu,
tu y yo
tu y yo
tu y yo
Como un radar en el mar
que el barco a puerto quiere anclar,
aquella voz subia de intencion
o bajaba si iba mal, o iba un poco mejor
En miles de movidas me meti
por seguir detras de ti
pero al final encontre el lugar
y en medio de la luz estabas esperando...
Tu,
tu y yo
tu y yo
tu y yo
Colgado de dos palos
y amarrado por los pies y por las manos
me pregunte quien lo pudo hacer
Trepe por la madera
y aparte de tu cara la melena
y te bese
tres palabras rotas escaparon de tus labios
Tu,
tu y yo
tu y yo
tu y yo
13. SENTIA
(J. M. Cano)
Sentía mucho por ti
y ahora, que siento igual de mucho,
no lo sé dividir.
Sentía que no perdía nada
buceando entre tus piernas
sin medir la brazada.
Se siente,
ahora juego de suplente;
que el que siente no presiente,
y de tanto que sentía,
no sentí que te perdía.
Yo sentía que
sentía por tu carril.
Sentía la incauta miopía
de no ver tu perfil.
Te dabas para no dar la cara,
que me ibas dando cuerda para que yo me ahorcara.
Se siente,
ahora juego de suplente,
que el que siente no presiente,
y de tanto que sentía
no sentí que te perdía.
Yo sentía que
sentía.
Se siente
tu sonrisa disidente,
coqueteando con la mía,
a mandíbula batiente.
Soy un diente
sin encía.
No me pidas que sonría.
Que estoy triste
vida mía.
Grabado y mezclado en los estudios:
Fairlight, Eurosonic, Track, Doublewtronics, Torres Sonido, Sonoland y Sintonía, de Madrid.
Power Station, Variety, Ruggieri[/u], Skyline y Right Track, de Nueva York.
Abbey Road, de Londres.
Guillaume Tell, de París.
Una producción BMG Ariola S.A., dirigida y realizada por MECANO.
© 1991 BMG Ariola, S.A.
